El equipo como recuerdo
«Todo el equipo forma parte de la imagen»: reúne aportaciones de tus compañeros para tu imagen hecha con muchas fotos. Combina retratos con fotos de proyectos compartidos, pausas para el café y excursiones del equipo. El primer puesto de trabajo o un éxito celebrado juntos también cuentan parte de vuestra historia.
Una sonrisa familiar, colores en armonía
Elige como imagen principal un retrato nítido, bien iluminado y con un fondo sencillo. Una sonrisa natural transmite cercanía; una foto favorita del día a día en el trabajo hace el mosaico más personal. Para un resultado armonioso, reúne fotos con tonos cálidos similares. Las fotos del equipo llenas de color aportan viveza. El cálculo del mosaico se encarga de distribuirlas.
Una idea que une las fotos
«Contigo, el trabajo fue mucho más» puede guiar tu selección: busca momentos que reflejen compañerismo. O inspírate en «Juntos hemos logrado tanto» y reúne imágenes de pequeños pasos y grandes éxitos. Así crearás una despedida que recoge muchos años de recuerdos compartidos.
Para la jubilación
Con una imagen hecha con muchas fotos rindes homenaje al tiempo compartido con un compañero o compañera. Puedes entregar el fotomosaico en la fiesta de despedida como regalo de todo el equipo. En casa tendrá un lugar donde recordar a personas cercanas y su vida laboral.
Para un cambio de trabajo
Si un compañero, compañera, jefe o jefa cambia de trabajo, le regalas un recuerdo personal de su equipo. Con la aportación de todos, se convierte en un regalo de despedida que sorprende en la última reunión y después recuerda en la nueva oficina lo vivido juntos.
Para un aniversario laboral
El fotomosaico también encaja sin despedidas: al cumplir 10, 20 o 25 años en la empresa, haces visible la unión del equipo. Entregado en una pequeña celebración, encontrará su sitio en el trabajo como muestra de aprecio y recuerdo de los logros compartidos.